La historia de calidad de Bodega Sei Solo

SEI SOLO: EL PROYECTO PERSONAL DE JAVIER ZACCAGNINI

SEI SOLO es un proyecto que inicié en 2007, a partir de cuatro pequeñas parcelas de viñedo viejo (60 años) que adquirí en 2004 en mi pueblo favorito de la Ribera del Duero: La Horra.

Mi intención era elaborar un vino que, sin dejar de ser un Ribera del Duero, tuviera una personalidad propia, distinta del estilo concentrado habitual, y ofreciese un perfil acorde con mis gustos personales, inclinándose hacia la finura, los matices y la elegancia, aunque esto supusiese menos estructura, menos intensidad tánica y menos presencia de la madera. Para ello fui probando diferentes maneras de elaborar y de criar en barrica, buscando el camino hacia ese perfil que deseaba.

Tras cinco años de ir afinando el proceso, poco a poco, en 2011 estimé haber llegado a obtener un vino que satisfizo mis premisas iniciales. Desde entonces elaboro mis vinos de esta manera.

Desde el año 2015 se ha unido al proyecto mi hijo Michael, quien tras acabar sus estudios de Enología y Viticultura y trabajar en Borgoña, Burdeos y Nueva Zelanda, fue formado en AALTO la filosofía de Mariano García ( Mariano fue 30 años director técnico y enólogo de Vega Sicilia) hasta que en 2018 el proyecto SEI SOLO salió a una sede propia e inició una nueva etapa.

LAS VIÑAS

La Horra

A las cuatro parcelas propias originales he añadido otras 5 de adquisición reciente, lo que ya supone unas 5 hectáreas de viña vieja propia y 18 ha. arrendadas, también magníficas y también en La Horra.  Una de ellas, situada en el Pago de Santa Cruz es, según dicen, la viña más vieja del pueblo, sobrepasando los 90 años de edad.

Entre viñas propias y arrendadas (siempre cultivadas por nosotros) entran en la bodega más de 70. 000 kgs de uva de La Horra.  El rendimiento es muy bajo, de unos 1.400 kg por hectárea en las viñas viejas y menor de 4.000 kg hectárea en las viñas jóvenes. Todas ellas, viejas y jóvenes, con formación en vaso.

Otros pueblos

Hemos identificado también otras viñas muy interesantes en Gumiel de Izan y en Moradillo, de las que entran en bodega unos 10.000 kgs de cada pueblo en un año normal.  Las de Gumiel son muy viejas, más de 60 años y son diferentes parcelas.  En Moradillo es una sola parcela de unos 30 años de edad con una personalidad muy interesante.

Estos dos pueblos adicionales aportan mayor complejidad a nuestro segundo vino, PRELUDIO DE SEI SOLO. 

LA ELABORACIÓN

 Para la fermentación alcohólica consideramos que el mejor resultado se consigue respetando su tendencia natural, dejando la uva ir a donde desea, con la mínima intervención enológica, para que expresen a fondo su terruño. Por supuesto, siempre con las levaduras autóctonas naturales que vienen de cada viña en los hollejos de las uvas.

Una de las grandes ventajas de un proyecto pequeño es que podemos estar atentos al momento perfecto de maduración y vendimiar cada viña el día adecuado. Las uvas son llevadas inmediatamente a la bodega, que solo dista 6 kms, donde, tras ser enfriadas en una cámara frigorífica, son inspeccionamos rigurosamente en mesa de selección, son despalilladas y sometidas a un suave estrujado.

Nunca efectuamos sangrado de los mostos, para no ganar concentración ni alterar la expresión natural de la añada.

Tenemos depósitos de diferentes capacidades para poder encubar las viñas por separado, de modo que podemos hacer un seguimiento, año a año, cosecha a cosecha, de la personalidad y peculiaridades de cada viña e ir ganando sabiduría y experiencia respecto de su elaboración idónea. 

Ya obtenido el vino joven, se descuba a barricas francesas de dos años. Estas barricas se trasladan a una cámara de paneles frigoríficos, que en esa época del año (noviembre) se encuentra a 10ºC de temperatura, y ahí reposan, sin sulfitar, entre uno y dos meses a la espera de que la fermentación maloláctica arranque espontáneamente. Este proceso, muy lento y natural, se prolonga hasta abril o incluso mayo, y durante todos estos meses las barricas permanecen sin sulfitar.

Hemos observado una mayor finura y elegancia en los vinos que efectúan su maloláctica de forma lenta y a baja temperatura respecto de aquellos que hacen una maloláctica tradicional (en la que se calienta el vino a 21 grados y dura unas 3 semanas) 

LA CRIANZA EN BARRICA

 Tras la maloláctica cada partida se trasiega a barrica.   Para los lotes destinados a PRELUDIO DE SEI SOLO usamos barricas de 228, 300,  500 y 600  litros.    Sólo un 30 % de estas barricas son nuevas, para que la madera no incida demasiado en el estilo del vino y se respecte la frescura y los aromas frutales de la variedad.

Para las partidas que en principio son candidatas al primer vino, SEI SOLO, la crianza se efectúa exclusivamente en barricas francesas de 600 litros, no nuevas sino de entre 2 y 4 años de edad. Este gran formato es extremadamente respetuoso con el estilo de finura y elegancia que deseamos para SEI SOLO.  Desde hace tres años tenemos también un fudre de 1.200 litros que está dando un resultado muy interesante.

El periodo de crianza se desarrolla entre dieciséis  y veinte meses, con los trasiegos que por cata se estiman oportunos (en general unos seis meses entre trasiegos) y cuando consideramos que el vino ha llegado a su punto óptimo de envejecimiento en madera, lo embotellamos.

No usamos ningún agente de clarificación en nuestros vinos ya que a través de los diversos trasiegos -en los que despreciamos muchos litros del fondo de la barrica- van quedando perfectamente limpios para el embotellado.  Tan solo aplicamos un ligerísimo filtrado para eliminar pequeños residuos o impurezas que pudieran estar presentes y que no deben llegar a la botella.

Para todos nuestros vinos empleamos tapones de corcho natural de 49 mm de la máxima calidad del mercado.

 

LA COMERCIALIZACION

 La producción de las primeras añadas fue muy muy baja, del orden de 5.000 botellas. Con la adquisición progresiva de viñas viejas la producción aumentó hasta las 20.000 botellas en 2016.  Y en 2018 con el traslado a unas nuevas instalaciones y un nuevo contrato de arrendamiento de12 ha. de viñedos la producción de botellas ha ascendido hasta las 60.000.

La añada en venta en este momento es la 2017, de la que produjimos 32.000 botellas, todas de PRELUDIO ya que en esta añada decidimos que no habría SEI SOLO.

Dada la limitada producción de la bodega las ventas nacionales se concentran en unos pocos distribuidores escogidos, así como exportamos a tan sólo 10 países. Las ventas nacionales y la exportación representan un 50%  cada una.

 

LA MARCA

Me hubiera gustado que la marca de mis vinos fuera relacionada con el pueblo donde están las viñas o el nombre de una finca, pero cuando fundé la bodega apenas tenía dos viñas viejas cuyo nombre es “El Alto “, evidentemente incompatible con mi otra bodega, AALTO, en aquel momento.  El pueblo donde están y donde hemos ido comprando más viñedos y tierras el La Horra, pero ese nombre ya estaba registrado como marca por una bodega local. 

Ante la imposibilidad de poner a la bodega y al vino un nombre relacionado con las viñas opté por volver la vista hacia mi otra pasión: la música., que tantas similitudes tiene con el vino.

Mi compositor favorito es Juan Sebastián Bach, y busqué alguna manera de homenajearle y me decidí por una de sus obras maestras, las Seis Sonatas y Partitas  para Violin Solo, cuyas dos primeras palabras de la partitura original son SEI  SOLO.  Afortunadamente pude registrar como marca de vino esas palabras, con la escritura y grafía original de Bach. 

Para el segundo vino parecía bastante natural escoger PRELUDIO como marca, de modo que se llama Preludio de Sei Solo.